Ir al contenido principal

paranoia de infinitud

¿Y qué sería hacer? Si vivimos habitados por ese asunto invisible. Ese movimiento.Parece acomodarlo todo sin permitir pretextos. ¿Como nos veremos desde afuera? ¿Quienes creerán los otros que somos? Sí, ella pasa la  mayoría del tiempo conversando en invisible. Sí, me da la espalda, continua hablando. Pregunta, y yo ando en la torpeza de contestar a monosílabos. Comienza a morderse los labios. A reclamar, el uso mínimo que le doy a las palabras. Se queda sospechando.Calla. No quiere verme, pero lo intenta. El día que le mencione que no iba a volver, dijo que llovería. Y se quedo en el jardín, quieta. Atraviesa cada tanto la realidad y nunca nada se termina.


.

Comentarios

Entradas populares de este blog

foto: mariana delgado sáenz.

 Miramos un rato
le dí fuerza
 mostró su fragilidad
descubrió la mía

.

un día de azul

Abrazamos por dentro al sonido del agua. Un susto gesticulado hasta los ojos, de tantos enviados al olvido. Nosotros volviendo con un puñito de arena, explicándonos que un universo nos contiene, y esas partículas entregadas con muchísimo cuidado sin darnos cuenta, lo son todo.

Cuantos saltos

Cuantos nombres poco articulados a la boca, cuantos latidos por segundo en el corazón  habitado. Entonces recostarse a algo, acurrucarse un poco.  Verse , veme  para verme. Cuantas preguntas. Cuanta travesía muda. Cuanto alcance debajo de los parpados.
La plantas han sabido siempre crecer como si nada. Dónde todo importa.
Hasta cual parte del cuerpo habita la esperanza. Cómo mirar bien, cuando todo el asombro lo estrujas a un suspiro.  Los espacios silenciosos están en medio de los cuerpos.




.